El Gobierno unificará las elecciones porteñas con las presidenciales

Es parte de la estrategia de la Casa Rosada para retener el poder dentro de dos años; el plan incluye que en las provincias oficialistas también se elija gobernador el mismo día que se vote al sucesor de Macri

El Gobierno unificará las elecciones porteñas con las presidenciales

Aunque falta casi un año y medio para las elecciones, el Gobierno ya definió un punto clave de la estrategia electoral para retener el poder en 2019: con el objetivo de fortalecer la candidatura presidencial de Cambiemos, la Casa Rosada promoverá la unificación de los comicios nacionales con las elecciones para gobernador en los distritos controlados por el oficialismo.

Congelada la reforma electoral que impulsaba la unificación obligatoria por ley, el plan oficial partirá de las provincias propias e intentará alcanzar la mayor cantidad de distritos.

Un caso emblemático es el de la ciudad de Buenos Aires, donde el oficialismo prevé modificar la ley que impide la simultaneidad de las elecciones para presidente y para jefe de gobierno. Sería la primera vez que se votarían esos dos cargos en la misma fecha e implicaría el regreso a la boleta papel para elegir jefe de gobierno.

Como contrapartida, la mayoría de los gobernadores peronistas analiza desdoblar los comicios provinciales, en un intento de salvación ante un escenario de oficialismo fuerte y peronismo dividido. En muchas provincias sería también la primera vez que se vote por separado para presidente y para gobernador.

“Más allá de los vaivenes de la coyuntura, vamos a llegar muy bien, con candidatos instalados en todas las provincias, y la idea es que todo eso tribute a la candidatura presidencial”, dijo a LA NACION un funcionario al tanto de la estrategia que delinearon el jefe de Gabinete, Marcos Peña , y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Los dos funcionarios conversaron detenidamente del tema, pero en la Casa Rosada aclaran que la prioridad de este año será la gestión y no los planes para encarar el año electoral.

Arrastre

Aunque todavía falta mucho para definir las candidaturas, en el Gobierno nadie esconde que el plan A es avanzar con las reelecciones de Mauricio Macri María Eugenia Vidal yHoracio Rodríguez Larreta . La idea es que las postulaciones en la provincia de Buenos Aires y en la Capital, dos distritos con gestiones que gozan de un grado de aprobación mayor al de la administración nacional, sirvan como sostén de la candidatura presidencial. Un arrastre de abajo hacia arriba.

Como parte de esa misma estrategia, el oficialismo porteño ya se muestra dispuesto a abrirle la puerta a la alianza electoral a Martín Lousteau , que pretende competir en una PASO con Rodríguez Larreta. “Las PASO nos van a servir. Son muy útiles para agrandar el espacio”, dicen en la Casa Rosada.

Con el mismo cristal hay que analizar el margen que se le dará al intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, para que dispute una interna con José Cano. Otro al que podría abrírsele la puerta es el jefe comunal de San Fernando del Valle de Catamarca, el peronista Raúl Jalil.

Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro V. Rizzi

Cerca del jefe de gobierno porteño insisten en que están concentrados en la gestión y esquivan cualquier definición electoral. Confirmaron, de todos modos, que a partir de marzo van a insistir en el tratamiento en la Legislatura de la reforma política que Rodríguez Larreta presentó el año pasado.

Ese proyecto habilita al Poder Ejecutivo porteño a convocar a elecciones, tanto en las PASO como en las generales, en forma simultánea con la Nación. La Capital es el único distrito que impide esa posibilidad con una ley. Hay además dos provincias, Chaco y Tierra del Fuego, en las que la obligación de desdoblar las elecciones locales figura en la Constitución.

“La realización de elecciones simultáneas con las nacionales no es novedad para la ciudad: históricamente la ciudad ha realizado de forma simultánea todas las elecciones intermedias de cargos legislativos, sin que ello hubiera repercutido en su autonomía”, argumentan en el gobierno porteño, como para ir preparando el terreno.

En la Casa Rosada dan por hecho que la unificación se dará también en los otros cuatro distritos gobernados por Cambiemos: las provincias de Buenos Aires, Jujuy, Mendoza y Corrientes. Esta última no elige gobernador en 2019, pero atará las elecciones nacionales a la votación para la Legislatura, algo que no hace desde 2005.

En el caso de Mendoza también representará un cambio. El radical Alfredo Cornejo accedió al poder en 2015 en elecciones desdobladas de los comicios nacionales. Mientras que en la provincia de Buenos Aires la simultaneidad rige por ley, en Jujuy, Corrientes y Mendoza la fecha depende de una decisión del Poder Ejecutivo local.

En el resto de las provincias Cambiemos hará el intento de unificación. Pero en la Casa Rosada son conscientes de que la fecha de las elecciones dependerá de una decisión de los gobernadores. Al margen de las fechas, el oficialismo espera que el arrastre se dé también de arriba hacia abajo. La aspiración es repetir el rendimiento electoral de 2017 y que Cambiemos se quede con el poder en 12 distritos, siete más de los que controla en la actualidad.