Derechos Humanos destacó la sentencia de la megacausa ESMA

Tras conocerse la sentencia de la megacausa ESMA III, en la que 54 represores fueron juzgados por 789 crímenes de lesa humanidad, el subsecretario de Derechos Humanos, Matías Germano, destacó la sentencia y afirmó: “Esta condena es fruto de la lucha de los organismos de derechos humanos”.

El funcionario se refirió a la sentencia megacausa ESMA III, en la cual 29 imputados fueron condenados a prisión perpetua, seis acusados fueron absueltos y el resto de los represores fueron condenados a penas de entre ocho y 25 años de prisión.

“Se trata de una de las megacausas más emblemáticas por delitos de lesa humanidad. Esta condena es fruto de la lucha de los organismos de derechos humanos y también de la decisión política del expresidente Néstor Kirchner de impulsar la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final”, sostuvo Germano.

Señaló además que “entre las 789 víctimas hay dos entrerrianos. Uno es Orlando René Méndez, secuestrado junto a su hija el 21 de octubre de 1976 en la vía pública y llevado a la Escuela de Mecánica de la Armada, adonde llegó sin vida. El segundo es Juan Carlos Sosa Gómez, referente del primer Sindicato de Obreros y Empleados del Transporte de Paraná”.

“Reafirmamos el camino de la justicia y de memoria”, enfatizó el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia.

Orlando René Méndez

En el libro “No son sólo memoria. Historias de detenidos-desaparecidos de Concordia” se recupera parte de la historia de Méndez.

En el texto se rescata que “nació en San Salvador, donde cursó y terminó la escuela primaria junto a su hermana Norma. Debido a que en esa localidad no había nivel secundario, la familia se radicó en Concordia, donde ambos estudiaron en el Colegio Nacional a partir de 1959. Orlando continuó los estudios de Medicina, que finalmente abandonó por Sociología”.

Se señala en el libro que “compartiendo la pensión con jóvenes de Río Gallegos, Orlando conoció a Leticia Margarita Oliva, neuquina que había vivido con su familia en la capital de la provincia de Santa Cruz y frecuentaba a aquellos. Poco tiempo después de haber iniciado el noviazgo, se casaron y se instalaron en Buenos Aires”. Para entonces ambos militaban en Montoneros. En 1975 nació su hija Laura y la familia vivió en Hurlingham, hasta que pasaron a la clandestinidad.

En ese estado, Orlando fue secuestrado junto a su hija. La niña fue rescatada por sus abuelos paternos Inés Mercedes Gallay y Americo Claudelino Méndez de la Casa Cuna y llevada a Concordia. Cuatro meses después se reencontró con su madre. El 27 de diciembre de 1978, Leticia fue secuestrada en su departamento por un grupo conformado por unos diez hombres de civil armados.

Juan Carlos Sosa Gómez

Nació el 12 de junio de 1946 en Paraná. Hijo de Benjamina Sosa y Juan de la Cruz Gómez, fue el mayor de ocho hermanos. Estudió la primaria en la escuela provincial República de Chile y cursó hasta primer año en la Base Aérea.

Abandonó sus estudios y por la problemática económica que atravesaba su familia comenzó a trabajar como colectivero. Junto a compañeros de trabajo conformó el primer Sindicato de Obreros y Empleados del Transporte de Paraná (Soetap).

El 8 de febrero de 1969 se casó con Alicia Páez y en diciembre de ese mismo año nació su hija Daniela. Durante los primeros meses de 1970 a raíz de fuertes enfrentamientos con la patronal, fue encarcelado y luego de liberado, despedido. Por entonces mantenía contacto con la CGT de los Argentinos y fue convocado para sumarse a Montoneros.

En 1974 se trasladó con su familia a Buenos Aires. Con un grupo de compañeros armó la corporación de los camioneros. El 16 de marzo de 1977 fue secuestrado en la estación de ferrocarril Haedo. Su familia tiene versiones que confirman que ingresó muerto a la ESMA.

Las condenas

El Tribunal estuvo integrado por Adriana Palliotti, Leopoldo Bruglia y Daniel Obligado. Hubo 29 condenas a perpetua, 19 de entre 8 y 25 años, y 6 absueltos. Entre los condenados, hay partícipes de los vuelos de la muerte, entre ellos un civil.

Jorge Eduardo Acosta: perpetua
Randolfo Agusti Scacchi: perpetua
Mario Daniel Arrú: perpetua
Alfredo Astiz: perpetua
Juan Antonio Azic: perpetua
Daniel Néstor Cuomo: perpetua
Rodolfo Cionchi: perpetua
Alejandro Domingo D’Agostino (veulos de la muerte): perpetua
Hugo Enrique Damario: perpetua
Ricardo Miguel Cavallo: perpetua
Francisco Di Paola (vuelos de la muerte): perpetua
Adolfo Miguel Donda: perpetua
Miguel Ángel García Velasco: perpetua
Pablo García Velasco: perpetua
Alberto E. González: perpetua
Orlando González: perpetua
Rogelio José Martínez Pizarro: perpetua
Luis Ambrosio Navarro: perpetua
Antonio Pernías: perpetua
Claudio Orlando Pittana: perpetua
Jorge Carlos Rádice: perpetua
Francisco Lucio Rioja: perpetua
Juan Carlos Rolón: perpetua
Néstor Omar Savio: perpetua
Hugo Sifredi: perpetua
Carlos Guillermo Suárez Mason: perpetua.
Gonzalo Torres de Tolosa (civil, vuelos de la muerte): perpetua
Eugenio Vilardo: perpetua
Ernesto Frimón Weber: perpetua
Juan Carlos Fotea: 25 años
Jorge Luis Magnacco: 24 años (14 en este fallo, unificados en 24)
Rubén Oscar Franco: 20 años
Guillermo Pazos: 16 años
Carlos Octavio Capdevilla: 15 años
Víctor Roberto Olivera: 14 años
Juan Arturo Alomar: 13 años
Carlos Eduardo Daviou: 12 años
Jorge Manuel Díaz Smith: 12 años
Héctor Francisco Polchi: 11 años
Antonio Rosario Pereyra: 10 años
Daniel Humberto Baucero: 10 años
Paulino Oscar Altamira: 8 años
Julio César Binotti: 8 años
Miguel Enrique Clements: 8 años
Juan de Dios Daer: 8 años
Mario Pablo Palet: 8 años
Miguel Ángel Alberto Rodríguez: 8 años

Las absolucion
Ricardo Jorge Lynch Jones: absuelto
Roque Ángel Martello: absuelto
Rubén Ricardo Ormello (vuelos de la muerte): absuelto
Julio Alberto Poch (vuelos de la muerte): absuelto
Emir Sisul Hess (vuelos de la muerte): absuelto
Juan Alemann (civil): absuelto

Deja un comentario