El trabajo denodado de la Comparsa Salgueiro da frutos en la comunidad

Antonela Clemente, de Paraná es una de las integrantes de la Comparsa Salgueiro. Esta agrupación paranaenses no sólo se ve motivada por la música y el baile, sino –y fundamentalmente- por contribuir a la inclusión con prácticas concretas. Desde este punto de vista, se puede analizar la función social que tiene esta comparsa, que gestiona ante las autoridades pero que además piensa en beneficio de sus integrantes y de la comunidad en la que está inserta. El Programa Mejor es hacer, del gobierno de la provincia, ha potenciado la iniciativa de estos jóvenes.

Más allá de la música y el ritmo
Más allá de la música y el ritmo

La comparsa Salgueiro se formó en el 2008. Trabajaron todo ese año ayudados por la comparsa O´Bahia, de Gualeguaychú, que hasta el día de hoy colabora con ellos y es su madrina. En el 2009 Salgueiro se presento por primera vez en Paraná, con un staff de 60 integrantes. Este año, en que cumplen siete de vida y carnaval, ya cuentan con 80 integrantes en pista.

Mejor es Hacer

Esta comparsa tiene muy claro que “mejor es hacer”. Llegaron al Ministerio de Desarrollo Social en búsqueda de un programa que ayude a sus integrantes a capacitarse, para luego poder tener su propio emprendimiento productivo. Así conocieron el Programa Crecer, al cual ingresaron dos de sus miembros. “A partir de eso los chicos accedieron a una máquina autógena, que se pidió para soldar alambre, y a un horno pizzero para una rotisería”, aclaró Antonela Clemente. En medio de esas gestiones conocieron el Programa Mejor es Hacer, que también depende del Ministerio de Desarrollo Social, y se decidieron a presentar un proyecto. En este sentido, Antonela cuenta que “relatamos nuestra historia que comienza en el barrio Puerto Viejo y llega hasta hoy, en que estamos instalados -en una casa de familia- en calle 3 de Febrero del Villa Sarmiento. También pusimos en el proyecto nuestro mayor objetivo que es sacar a los jóvenes de la calle, incentivarlos en el estudio y capacitarlos. La gente no lo sabe pero una comparsa demanda mucho conocimiento: te podes encontrar con gente que tenga que saber de herrería, carpintería, electricidad, pintura, costura, etc. Nuestra meta es que los chicos encuentran en la comparsa algo más que música y baile; que sepan que con lo que aprenden pueden tener una fuente de trabajo”.

Este grupo de más de 80 personas ha logrado tener una función social, porque han aspirado, desde sus inicios, a ir más allá de la expresión a través de la música y del ritmo. “Nosotros llevamos el carnaval a toda la provincia, pero fundamentalmente tratamos de trabajar para la verdadera inclusión. Nuestro compromiso es sacar a los chicos adelante y, gratamente, nos hemos encontrado con el pleno apoyo del Ministerio y de su gente, así que estamos muy agradecidos”, señaló Antonela.

Trabajar sin descanso con la inclusión como bandera.

La última visita de Antonela al Ministerio fue para otro trámite: obtener la personería jurídica del grupo. “Este es nuestro próximo objetivo, porque con esa figura estaremos regularizados y respaldados de otro modo para poder gestionar lo que necesitemos, por ejemplo, ante los ministerios nacionales u otras instituciones”, indicó.

Con la personería jurídica se convertirán en “sujeto de derechos y obligaciones” como institución a fin de cumplir su objetivo social. Al convertirse en una asociación civil, se les abrirán nuevas puertas en pro de seguir trabajando para la inclusión de los jóvenes de la comunidad en la que están insertos.