Un mate literario con Miguel Ángel Federik

Se realizó, este jueves, la segunda edición del Mate Literario, un espacio cultural que busca difundir la literatura entrerriana en Buenos Aires. Al ritmo del mate y la música de Fernando Marcelo Varela, el poeta Miguel Ángel Federik leyó sus versos y contó su historia en el salón de la Casa de Entre Ríos en Capital Federal.

Se trata de una nueva actividad del Ciclo Cultural La Casa No Duerme, que desde principio de año viene implementando la Casa de Entre Ríos en Buenos Aires, dependiente de la Secretaría General y de Relaciones Institucionales de la Gobernación.

La poesía, las artes plásticas, la fotografía y el cine de la provincia encuentran su lugar en la Capital Federal a través de este ciclo, que además se convierte en punto de encuentro para los entrerrianos y en especial para los jóvenes.

En un marco agradable, con torta frita y mate, la literatura de la provincia fue haciendo su espacio. Durante la bienvenida, a cargo de la anfitriona, directora de La Casa de Entre Ríos, Carolina Gaillard, se destacó la importancia de la difusión de la música y poesía entrerriana en Capital Federal.

Luego, a pedido de Gaillard, el poeta invitado para la ocasión, Miguel Ángel Federik, comenzó contando sus inicios en el mundo de las letras de la mano del gualeyo Juan L. Ortiz. También habló de su amistad el fotógrafo Pedro Luiz Raota con quien recorrió la provincia retratando sus paisajes y personajes, entre ellos a Juanele, y también a Jorge Luis Borges.

A pesar de su formación como abogado, Federik se dedicó con entusiasmo a la literatura. Lo que lo llevó a la publicación de varios libros, y al reconocimiento no sólo provincial (donde ganó el premio Fray Mocho en 1992), sino también en el plano nacional. De ese modo, Miguel Ángel se convirtió en uno de los referentes de la literatura entrerriana. Entabló una relación con Jorge Luis Borges y con otros destacados escritores contemporáneos.

Mientras tanto, la rememoración de personajes, momentos y versos de la provincia dejó lugar luego a la poesía. Federik recitó una selección de poemas para la ocasión, y de tanto en tanto Varela lo acompañaba con la guitarra. Entonces, despacito, entre mate y mate, se fue haciendo Entre Ríos la tarde.

El escritor

Miguel Ángel Federik nació en Villaguay, en 1952 y dio sus primeros pasos como poeta a principios de los 70’. Su libro “Una liturgia para Némesis” le valió en 1992 el Premio “Fray Mocho” de Poesía, el mayor galardón a las letras que otorga la provincia. Entre sus obras fundamentales se encuentran “La estatura de la sed”, “De cuerpo impar” y “Fuegos de bien amar”. Federik es uno de los escritores más representativos de la literatura entrerriana y es considerado uno de los mejores escritores contemporáneos de la literatura nacional.